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La gran emigración italiana 

- Actualizado: 17 Abril 2014

La gran emigración ha tenido como punto de origen la difusa pobreza de vastas zonas de Italia y la necesidad de rescatar a sectores enteros de la población, cuya salida significó para el Estado y la sociedad italiana un fuerte alivio de la presión demográfica.

Tuvo como destino sobre todo la América del sur y Norteamérica, y en particular Estados Unidos, Brasil y Argentina, países con grandes extensiones de tierras explotadas y necesidad de mano de obra. Y se caracterizó como una emigración de largo plazo, falta de proyectos concretos de retorno a Italia.

El proceso de emigración de los italianos se extiende desde 1876 hasta 1915 aproximadamente. Aunque el fenómeno ya estuviera presente desde 1838 es precisamente en 1876 cuando se presenta la primera estadística sobre la emigración realizada por la Dirección General de Estadística.

La Italia moderna tuvo su origen entre 1860 y 1870, con la anexión de la mitad meridional de la península (el Reino de las Dos Sicilias) y luego la anexión definitiva de los Estados Pontificios. Tenía 15 millones de habitantes en el norte al cual se añaden 9 millones en el sur (7 de la península meridional y 2 de la Sicilia).

Así, en 1870, Italia tiene aproximadamente 25 millones de habitantes (contra cerca de 40 millones en Alemania y cerca de 30 millones en el Reino unido). En el momento de la unificación de Italia, Nápoles (la antigua capital Reino de las Dos Sicilias) era la ciudad más grande del país y lo fue durante varios años más. En 1900, Italia tiene un poco más de 32 millones de habitantes.

Una gran parte de la población italiana en el momento de la unificación es rural y en 1861, casi el 70 % de la población está formada por agricultores. La unificación quebrantó el sistema feudal: desde el Medievo y particularmente al sur, las tierras eran la propiedad inalienable de los aristócratas, las organizaciones religiosas o del rey.

La descomposición del feudalismo y la nueva distribución de las tierras no les permite a los pequeños agricultores vivir de su producción. Muchos disponen sólo de todas pequeñas parcelas que hay que dividir en el curso de las sucesiones patrimoniales.

Italia no produce bastantes productos alimenticios, la causa principal es la falta de capitales y su mal empleo, los terratenientes ricos más bien que de mejorar sus tierras, prefirieron adquirir bienes y un estilo de vida que reflejen su poderío económico, lo que constituye el mejor signo de progreso social.

El impacto de la política sobre la salud de la población es importante; en 1880, por la falta de programación de planes de ordenación de las zonas pantanosas, 600 000 personas son afectadas por la malaria y en los campos del norte arrasa la pelagra, causada por la miseria y la desnutrición que provoca 104 000 casos.

A partir de los finales de los años 1880, Italia vive un grave período de crisis caracterizado por el historiador G. Luzzatto "como los años más negros de la economía italiana" (*6) , provocado por tres grandes acontecimientos:

    • La rotura comercial con Francia

    • Una crisis agrícola (agravada por la rotura precedente)

    • Una crisis inmobiliaria y bancaria.

En este contexto económico taciturno comienzan las primeras salidas en maza de italianos hacia el extranjero.

En los años siguientes a la unificación, el gobierno italiano asumió una posición sustancialmente represiva. Entre las primeras disposiciones figura en efecto la Circular Lanza enviada a los prefectos el 18 de julio de 1873. En ella se invitaba las autoridades de gobierno de las provincias a impedir la emigración clandestina y a frenar con todo tipo de medios la inmigración lícita y espontánea.

El flujo migratorio, sin embargo, se fue intensificando: de nada valieron las disposiciones restrictivas. Fue opinión común de los políticos de la época que la emigración provocaba la rotura de un equilibrio entre las clases agrícolas "determinando la disminución de la masa de obra disponible en los campos y consecuentemente aumento de los sueldos y cambios en los regímenes contractuales"(*6).

Al mismo tiempo empujados por las transformaciones socioeconómicas corrientes al norte de la península italiana que afectan sobre todo a la propiedad de la tierra, una parte de los campesinos van a ser solicitadas por las minas e industrias de países próximos y europeos ya industrializados como Francia, Bélgica, Alemania, Suiza o Luxemburgo (mecánica, acero, textiles), ya que en estos faltaba mano de obra.

Entre 1876 y 1900 contamos ya más de 220 000 salidas anuales de italianos.

El índice migratorio medio que es sólo del 8 % en 1894, asciende al 10 % en 1900, antes de culminar al 25 % (a saber, el 2,5 % de la población total) en 1913 con cerca de 875 000 salidas fuera de las fronteras. En todo, del 1900 al 1915, serán de más 8 millones de italianos que dejarán el reino.

Fuentes - Bibliografia:
1- Storia dell'emigrazione italiana - Di Piero Bevilacqua, Andreina De Clementi, Emilio Franzina. Pubblicato da Donzelli Editore, 2001 - ISBN 8879896555, 9788879896559
http://194.116.10.213/fieri/ktml2/files/uploads/schede%20bibliografiche/
http://www.libreriauniversitaria.it/storia-emigrazione-italiana-partenze-bevilacqua/libro/9788879896559
2- Emigrazione e storia d'Italia - Di Matteo Sanfilippo. Pubblicato da Pellegrini Editore, 2003
ISBN 8881011565, 9788881011568
http://www.sissco.it/index.php?id=1293&tx_wfqbe_pi1%5Bidrecensione%5D=2088
3- Terra promessa - il sogno argentino - Storie e testimonianze sullâ?? immigrazione argentina - di Paola Cecchini
http://www.cultura.marche.it/CMDirector.aspx?id=6523
Enlaces:
4-http://digilander.libero.it/acquarodivibo/emigrazione/storia_emigrazione_americhe.html
5-http://www.retecivica.trieste.it/ipe_archivio/agm/ts.pdf
6-http://www.ibnaf.it/frame/framesetarchiviostorico.html
7- Historia de los italianos en la Argentina, Fernando Devoto, Editorial Biblos, 2006