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Inmigración clandestina

- Actualizado: 29 Dic 2013

Con inmigración clandestina es necesario comprender que no se trataba solamente de personas que emigraban para no saldar sus deudas con la justicia o evitar sus compromisos militar. Se encuadraba dentro de este marco a personas que eran reclutadas por agentes de inmigración que operaban sin autorización ministerial. Estas personas emigraban de este modo porque los costos económicos eran menores pero perdían la tutela del estado.

La ley penaba al reclutador clandestino, pero el inmigrante era libre de embarcarse en un puerto extranjero y aunque perdía los beneficios de la protección del estado. Los puertos que recibieron un mayor número de inmigrantes ilegales fueron Le Hâvre, Marsella. Pero también se encuentran en la lista Hamburgo, Amberes y Trieste. Trieste era un puerto de donde partían también inmigrantes pero no pertenecía a Italia en esos momentos.

Estas empresas que operaban ilegalmente tenían su sede en Suiza y Francia y estaban formadas por capitales americanos, franceses, alemanes. Para atraer a los inmigrantes desarrollaron intensa actividad propagandística por ciudades y valles, ofreciendo comodidades en el viaje a bajo costo, cosa que nunca cumplieron y que se transformó en humillante para los viajeros.

A partir de 1901 se constituye el Commissariato dell'Emigrazione y surgen entes privados, laicos y religiosos, con el fin de asistir a los emigrantes.

1901: Creación de la Comisaría de la emigración - Commissariato dell'Emigrazione

La emigración en sus principios no fue controlada por el Estado italiano. Los emigrantes caían a menudo en las manos de agentes inescrupulosos cuidadosos de sus intereses. La magnitud de los abusos ocurridos condujeron a la primera ley votada en 1888 que colocó a las agencias de emigración bajo el control del Estado.

La ley n.23 del 31 de enero de 1901 crea el Commissariato dell'Emigrazione, una comisaría de la emigración que tiene como objetivo conceder las licencias a los transportistas, boletos con costo fijo, el control de los puertos de embarque, la vigilancia de las condiciones de salud y la creación de albergues para los emigrados, y la realización de acuerdos con los países de acogida para ayudar a ocuparse de los que llegan. 

En el marco de estas medidas, se incluyó también la discusión sobre legislación del trabajo en los Estados Unidos juzgada discriminatoria con respecto a los trabajadores extranjeros (1885) y hasta suspender, por un tiempo, la emigración hacia Brasil, dónde los numerosos emigrantes son utilizados en condiciones inaceptables. Todo esto favoreció la emigración.

Los movimientos de emigración se sucedieron en todas las regiones italianas, resultando un movimiento más dinámico y fluído en Piemonte, Lombardía, Liguria, Italia central. La ley, además de confirmar la libertad de emigración, ( ya sancionada por la ley del 30/12/1888) concedió facilidades en el cumplimiento de las obligaciones de la Leva y en la expedición de los pasaportes.

Las remesas de la emigración

Uno de los aspectos más salientes de la emigración italiana, fue la gestión de las remesas de los emigrados, es decir de los ahorros que en el curso del tiempo los italianos lograron acumular y por lo tanto a enviar en patria. Se trató de un tema de notable importancia, en cuanto las remesas fueron consideradas como "un manantial precioso de divisa preciosa, elemento de riqueza para el estado y, porque estos ingresos fueron orientados hacia el Norte industrial de la Italia más avanzada (*6)."

Así, los ahorros que los emigrantes enviaban a su familia se constituyeron en una valiosa contribución para mejorar la balanza de pagos de los países empobrecidos como Italia que debían importar materias primas y maquinaria. Estas remesas se constituyeron en un aporte fundamental para el despegue industrial italiano sobre todo durante el decenio giolittiano (1903-1914).

Las remesas pueden considerarse una característica peculiar de la emigración temporal que preveía precisamente el regreso del emigrante a su patria. En el caso de la emigración definitiva, en cambio, el envío de los ahorros se redujo notablemente, ya sea porque fueron grupos familiares enteros los que emigraron como por la muerte de aquellos ancianos que quedaron en las regiones de procedencia de los emigrantes.

En todo caso el envío de los ahorros a Italia requería de una tramitación compleja y articulada de la cual resultaron protagonistas indiscutidos, en una primera fase, los banqueros domiciliados tanto en Italia como en el extranjero.

El banquero domiciliado en América debía enviar un aviso al destinatario y escribir una carta de parte del emigrado al efectuar la remesa. Naturalmente, la remesa solo se efectuaba una vez que el inmigrante había realizado el depósito. Pero los retrasos eran frecuentes y se cruzaban las acusaciones entre el servicio postal, las corresponsalías de los bancos y las casas centrales.
Por eso fue necesario la intervención del estado italiano para organizar un sistema que canalizara el envío de las remesas, que contribuyó notablemente a incrementar la riqueza nacional.
Ya en 1897 fue presentado al Parlamento un proyecto de ley para la tutela de las remesas de los emigrados. En aquella ocasión muchos entes privados y públicos presentaron su candidatura para poder administrar directamente el servicio de los ahorros de los emigrados. El Parlamento creyó oportuno conceder tal privilegio a un ente público, el Banco de Nápoles, que por contar con numerosas sucursales, sobre todo en la parte meridional de Italia, pudo asegurar un servicio eficiente.
La ley del 1º de febrero de 1901, nº 24 autorizó el Banco de Nápoles a asumir el servicio de colección de tutela, empleo y transmisión de los ahorros. Dos eran las finalidades básicas de dicha ley:

  1. gradualmente demoler la actividad de los banqueros privados que tendieron a monopolizar los ahorros de los emigrados;

  2. asegurar la transmisión de las remesas a la patria sin dispersiones o sustracciones.

  3. Las remesas de los inmigrantes italianos en Argentina
Fuentes - Bibliografia:
1- Storia dell'emigrazione italiana - Di Piero Bevilacqua, Andreina De Clementi, Emilio Franzina. Pubblicato da Donzelli Editore, 2001 - ISBN 8879896555, 9788879896559
http://194.116.10.213/fieri/ktml2/files/uploads/schede%20bibliografiche/
http://www.libreriauniversitaria.it/storia-emigrazione-italiana-partenze-bevilacqua/libro/9788879896559 - 2- Emigrazione e storia d'Italia - Di Matteo Sanfilippo. Pubblicato da Pellegrini Editore, 2003 - ISBN 8881011565, 9788881011568
http://www.sissco.it/index.php?id=1293&tx_wfqbe_pi1%5Bidrecensione%5D=2088
3- Terra promessa - il sogno argentino - Storie e testimonianze sull’ immigrazione argentina - di Paola Cecchini -
4- http://www.cultura.marche.it/CMDirector.aspx?id=6523

5 - http://www.prassi.cnr.it/prassi/content.html?id=1613 - 6 - http://www.terzaclasse.it/documenti/doc007.htm

Enlaces:
4- http://digilander.libero.it/acquarodivibo/emigrazione/storia_emigrazione_americhe.html
5- http://www.retecivica.trieste.it/ipe_archivio/agm/ts.pdf
6- http://www.ibnaf.it/frame/framesetarchiviostorico.html
7- http://www.pbmstoria.it/dizionari/storia_mod/r/r058.htm http://doc.studenti.it/appunti/storia/2/eta-giolittiana.html