Investigando en el Medioevo italiano

Muchas veces he visto árboles genealógicos de italianos cuyas ramas se extienden hasta los años 1.200-1.000 y me he preguntado: ¿cómo lo han hecho?.

Este es un resumen de las posibles respuestas que encontré. No es tarea sencilla pero me parece oportuno tener en cuenta hasta dónde podemos llegar –en el tiempo- en nuestra investigación genealógica.

Los tratados de Historia llaman Edad Media al período de tiempo comprendido entre la Caída del Imperio Romano de Occidente (476 dC) y la caída de Constantinopla en poder de los turcos (1453 dC).

Generalmente una persona puede reconstruir su árbol genealógico hasta el año 1600, utilizando las fuentes del registro civil y eclesiástica. No obstante existe la posibilidad de profundizar la investigación y elaborar un cuadro genealógico con raíces más profundas en la Edad Media (Medioevo para los italianos).

El factor más importante para considerar en el desarrollo de cuadros genealógicos cada vez más hacia atrás en el tiempo es la disponibilidad de archivos.

En muchos casos, los archivos que facilitarían tales genealogías extensas simplemente no existen. En otros casos, estos archivos existen e incluso pueden ser accesibles, pero primero es necesario saber cual es el archivo en que se debe buscar y cómo interpretarlo una vez que se lo ha encontrado.

Los genealogistas normalmente empiezan en el presente y trabajan mirando hacia el pasado. Investigar en fuentes medievales es un procedimiento diferente y a menudo proporciona información más vaga que normalmente no permite comprobar linajes del tipo generación por generación, que se pueden construir investigando tiempos más modernos. Es decir que una persona podría descubrir a un antepasado remoto sin poder en cambio establecer la línea precisa de parentesco con uno más reciente.

Los archivos a consultar para los proyectos genealógicos medievales difieren considerablemente de aquellos empleados en una investigación moderna, y por lo tanto es lógico que la estrategia de la investigación difiriera un poco.

Muchas veces los genealogistas analizan la frecuencia estadística, es decir el número aproximado de personas que llevaban un determinado apellido en el siglo XVI para determinar las posibilidades de una conexión entre una de estas personas y otra persona del mismo apellido que vivió en el siglo XV.

Veamos algunas características de la Edad Media y algunos registros generados que pueden aportar datos de nuestros antepasados:

- La Iglesia Monacal: El monaquismo cristiano se desarrolló por primera vez en el desierto de Egipto, donde los monjes, como Antonio, vivían en comunidades religiosas alejadas de las distracciones del mundo secular. La base de este movimiento fue la idea de que el bienestar espiritual se lograba por medio de la abstinencia y la disciplina.
El acontecimiento más importante fue la fundación del monasterio italiano de Monte Casino es en año 529. San Benito, el abad de esta comunidad, estableció una regla monástica que dividía el día en períodos de trabajo y devoción, dando al menos un marco aceptable a la vida monástica. Los casi 500 años que siguieron a la fundación de Monte Casino presenciaron la propagación del monaquismo benedictino por toda la Europa occidental y cristiana. Para los señores seculares, una de las atracciones del monaquismo era la forma en que los monjes tornaban cultivables áreas boscosas o tierras eriazas que no podían ser útiles ni productivas sin el trabajo dedicado de los monjes. De este modo, al fundar un monasterio en algún terreno yermo de sus dominios, un señor no estaba reduciendo sus propios ingresos; simplemente estaba donando algo no productivo. Con el paso de los años los monasterios se hicieron expertos en recuperar tierras, y el crecimiento de las órdenes monásticas se debió en gran parte a obtener buenos resultados allí donde los asentamientos seculares podían hacer muy poco. Muchos monasterios se enriquecieron gracias a la buena administración de las tierras y al patrocinio de poderosos señores feudales, comenzando a construir grandes y sofisticadas iglesias. Esto estimuló la formación de nuevas órdenes monásticas que buscaban redescubrir la simplicidad y la severidad del ideal monástico original y escapar de las presiones mundanas que el éxito y la prosperidad traían consigo. Se produjo una especie de círculo vicioso trabajo-prosperidad-formación de nuevos grupos monásticos. Para el siglo XIII los monasterios de Europa eran miles. En cuanto a la genealogía, lo importante es que la iglesia monacal registró las ofrendas, donaciones de la tierra y otras transacciones (a veces llamado "tabulaciones") en varios archivos. En algunos casos, particularmente cuando la propia abadía ya no existe, éstos se pueden haber depositado con el archivo provinciano de estado o, si el monasterio estuviera en el Estado Papal anterior, quizás en el Archivo Apostólico Vaticano. En general datan alrededor del undécimo siglo, y pueden referirse a eventos locales considerados notables, mencionando a las personas locales.

La religión ocupó un lugar central en la vida de las personas hacia fines de la Edad Media. Elevaba y dignificaba cualquiera acción importante en sus vidas, desde el nacimiento y el bautismo, hasta la muerte y el entierro. El enriquecimiento y la vida suntuosa de los papas y su entorno dieron origen al protestantismo, que rápidamente se extendió por Europa. Tal vez en un intento de “cuidar a su rebaño”, algunas parroquias comenzaron a registrar a sus fieles. La obligación de llevar registros eclesiásticos es posterior al Medioevo, no obstante se puede hallar registros de este tipo, en forma aislada, de los años 1300, aproximadamente.

- Las aldeas medievales: En la aldea medieval típica, las casas se edificaban dentro de sus cercados individuales bordeando una calle principal y, quizás, en torno a un área verde. Por lo general había una iglesia y una casa señorial. Hacia el siglo XIII el sistema agrícola de campos abiertos se había vuelto una práctica común. Grandes extensiones se dividieron en franjas y eran trabajadas por familias campesinas. Los archivos feudales contienen impuestos dados a las Coronas o reclutados por señores feudales, o las rentas abonadas por arrendatarios de la tierra. Los archivos geográficos y agrícolas pueden proporcionar información que podría indicar modelos de la emigración y estilos de vida. Las cosechas buenas o malas, sequedad, guerra y otros factores pueden ser consideradas de esta manera. Puede ser necesario conocer estos aspectos para evaluar la situación de las familias que residían en un lugar.

- El surgimiento de las ciudades-estado. El curso de los acontecimientos en el norte de Italia durante la Alta Edad Media se diferenció significativamente del de la Europa al Norte de los Alpes. Brevemente reunificada por los generales de Justiniano a mediados del siglo VI, Italia volvió rápidamente a fragmentarse y a fines del siglo IX estaba dividida entre bizantinos, lombardos, árabes y francos. En esta época de confusión los poderosos señores feudales consolidaron su control sobre las zonas rurales, al tiempo que árabes y magiares atacaban impunemente. A pesar de estos reveses, Italia logró mantener en las ciudades el nivel de cultura que se había perdido en el resto del país y que constituyó la base de un renacimiento cultural y económico en Italia en los siglos venideros. Los principales puertos como Venecia, Nápoles, Gaeta y Amalfi, continuaron funcionando bajo el dominio bizantino y se seguían respetando las leyes escritas. A medida que el comercio se desarrollaba los mercaderes ricos y las clases profesionales comenzaron a exigir a sus señores mayor control de las ciudades italianas del Norte. Surgieron nuevos sistemas de gobierno comunal en los cuales los grupos más importantes elegían sus propios consejos y oficiales, y de este modo surgieron las ciudades-república italianas. El número de ciudades aumentó en la época medieval, aunque la población siguió siendo mayoritariamente rural. Estas eran independientes y entre sus ciudadanos había un poderoso sentimiento de patriotismo. Los archivos feudales contienen impuestos dados a las Coronas como las famosas “gabellas” o “rivelas” como la gabella de la sal, e impuestos a otros elementos de consumo humano. Otra posibilidad es encontrarnos con los catastos (Tavola delle Possessioni), ya que en algunas comunas se realizaron catastos entre 1300 y 1400, donde se mencionaban propietarios o inquilinos y su ascendencia. Por otro lado también se puede investigar en los decretos Reales, ministeriales o episcopales y las circulares y crónicas que a veces mencionan en particular ciertos individuos y su papel en los eventos.

El principal medio de las nuevas monarquías para ejercer el poder era la guerra. Durante la mayor parte de la Edad Media la Europa Occidental fue una sociedad organizada para la guerra. El orden social y económico se constituyó sobre las demandas del estado de guerra y uno de los objetivos principales del sistema feudal fue el mantenimiento de una fuerza de caballeros armados. Teóricamente, en el estado feudal, todas las tierras pertenecían al rey, quién repartía parcelas a los señores, como vasallos, a cambio de sus servicios. Estos, a su vez entregaban tierras a otros señores y así sucesivamente. Para formar un ejército medieval, el rey llamaba a sus vasallos para que formaran parte del ejército y reunieran un número determinado de caballeros, estos cumplían con esta exigencia llevando a sus propios vasallos al servicio, los cuales a su vez llamaban a los suyos y así sucesivamente hasta la parcela más pequeña de tierra capaz de equipar y mantener a un caballero. El caballero medieval era un guerrero diestro, entrenado desde joven. Luchar era la razón de ser y principal pasatiempo de la nobleza, el valor militar y la lealtad hacia el señor eran enormes. Pero, un caballero medieval con caballo de combate, armadura y escudero constituía un bien costoso. De hecho, en el siglo VIII se decía que el equipo militar para un hombre costaba alrededor de 20 bueyes, equivalente a lo requerido por diez familias campesinas para arar la tierra. Si embargo, una fuerza efectiva de caballeros era esencial para la seguridad de cualquier reino o principado y las estructuras sociales y económicas se amoldaban a esta necesidad. Por lo tanto es probable que existan listas de señores feudales y su servicio militar o económico dados a la Corona, así como listados de caballeros, arqueros, armorers, etc.

- En relación a los nobles y sus servicios militares al rey: La heráldica, el estudio de tradiciones aristocráticas y escudos de armas, e involucra a relativamente pocas familias italianas. A menos que un antepasado fuera un noble, no tendrá un escudo de armas, no importa que a ciertas agencias heráldicas y genealógicas poco escrupulosas les gustaría que usted creyera que sí. Los archivos heráldicos registran hechos como peticiones para la entrada en la Orden de Malta que requirió prueba genealógica de nobleza. En la página de Genealogía de Abruzzo se hace esta advertencia: “...No crea encontrar a un Barón ahí esperándola en la Edad Media: los aristócratas eran sólo una pequeña parte de la población y a menudo eran las bestias peores: se aprovechaban de la sangre y el sudor de los campesinos, animosos e ignorantes, verdaderos antepasados de la mayor parte de nosotros. Eran los que conservaban las tradiciones, escribían las canciones, transmitían las recetas, y, para ellos, las iglesias habían sido pintadas. Una gran parte de la aristocracia Europea se ha extinguido, por causas genéticas o pobreza intelectual, en cambio los descendientes de "los peones" y "los labradores" hoy brillan en las universidades, tienen . títulos, escriben poemas, educan espléndidos hijos que algún día irán andando por la Luna y por Marte y quién sabe que más cosas harán...”

- Actas de los notarios. A los archivos notariales medievales de cosas les importa registrar hechos como los traslados de la tierra y pueden estar disponible en algunas situaciones. (Ver artículo sobre los Archivos Notariales).

Los reveses del siglo XIV tuvieron un gran impacto sobre toda la Europa occidental. La causa fue un monstruo de tres cabezas: la guerra, las pestes, y la insurrección popular. Numerosas epidemias sacudieron Europa ocasionando la muerte de millones de personas. En casos de pestilencia se formaba una comisión de sanidad que tenía también competencia policial. Se formaba alrededor de las ciudades un cordón sanitario que no se podía pasar sin un permiso escrito. Los “remedios” para tales enfermedades eran aquellos que provenían de la superstición o de algún conocimiento personal. Para algunas enfermedades los curas aplicaban “una pequeña bolsita roja sobre el corazón”. A partir de estos hechos se generaron actas que fueron escritas por los agentes de sanidad, que pueden llegar a contener listados de personas.

En documentos de este tipo uno podría descubrir una genealogía medieval. Se trata de “evidencia circunstancial”, datos aislados que, en sentido figurado, pueden ir ordenándose, “encastrándose”, como en un puzzle, hasta armar una historia familiar con sentido. Un puzzle al que seguramente le faltarán muchas partes.

Un ejemplo de este desarrollo histórico es la familia de Scannapieco que a través de 1700 era prominente entre las familias nobles de Nocera, aunque ellos nunca habían recibido un título y por consiguiente no serían encontrados en el armorial heráldico normal. Luego de una larga investigación en la que se consultó el archivo de la Abadía cercana de Cava de Tirreni llevó al descubrimiento de un manuscrito de 1118 que describe una concesión de la tierra hecho a la Iglesia por un hombre llamado "Scannapecus" quién probablemente era un antepasado de Scannapieco el familiar que actualmente reside en ese lugar.

Otro ejemplo es la genealogía de la familia Papei de Siena. Se puede visitar en la siguiente dirección: http://www.sienaquietvilla.net/le_papee.htm, también la familia Burlando http://xoomer.virgilio.it/gioburla/, la familia Davini http://web.tiscali.it/gen_davini/index.html, y la genealogía De Judicibus http://www.dejudicibus.it/genealogia/

Es un sitio muy interesante donde se gráfica el paso a paso y los recursos que se utilizaron para construir el árbol genealógico llegando a 1300, allí se mencionan estados de almas, actas de notarios, catastos medievales, etc.

Para ilustrarnos un poco sobre estos registros tan antiguos, podemos recurrir a la página del Ministero per i Beni e le Ativittá Culturali  (http://www.maas.ccr.it/cgi-win/h3.exe/aguida/findex_guida), en Ricerca Per Parola, escribir: possessioni, medioevo, notai, sanitá, etc. y luego elegir Per somiglianza, y podemos ver algunos ejemplos de estos archivos.

Nuevamente, debido a que estos registros fueron escritos en un italiano antiguo, a que es necesario conocer los sucesos de la época, a la dificultad para manejar ese tipo de volúmenes, una investigación genealógica medieval casi forzosamente deberá ser realizada por un genealogista experto. No obstante es oportuno tener en cuenta hasta dónde podemos llegar –en el tiempo- en nuestra investigación genealógica.

Fuentes:
http://www.medioevoinumbria.it/Default.aspx
http://webs.montevideo.com.uy/palumbo/genealogia/medieval.html ( traducción de ITALIANGENEALOGY HOME PAGE)
http://abruzzo2000.com/genealogia/help/back5_it.htm
http://it.groups.yahoo.com/group/storia-italiana/files/
http://www.bertotti.it -Bibliografía:
“Gran Atlas de la Historia Universal CLARÍN”. Buenos Aires. 1994.




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