Actualizado en Enero de 2012
Proietti, Esposito, Trovato, Colombo, Colombini, Casadei, son apellidos italianos
frecuentes que reflejan una cruda realidad que existió en la Italia de
nuestros abuelos. Una realidad que puede parecer incomprensible si no
conocemos las particularidades sociales y económicas de la época en que
vivían. Ver más sobre estos apellidos aquí.
Apellido Proietti |
Apellido Trovato |
Apellido Esposito |
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Proietti = deriva del latín proicere, formado por pro + jacere, es decir echar delante de sí.
Esposto, Sposto = Expósito es una forma
latina, con la que se ha dado el mejor nombre posible a una realidad
bastante dura. Este nombre lo inventaron y lo usaron ya los romanos con
el significado que tiene en nuestra lengua. El verbo expono, exponere, expósui, expósitum significa poner fuera, sacar. Las aplicaciones de este verbo son infinitas, y una de ellas fue la de dejar fuera de la casa (ex pósitus = puesto fuera) al recién nacido no deseado.
Trovato = encontrado.
En el pasado muchos niños recién nacidos eran
abandonados por los caminos o en los campos donde generalmente perecían
por el hambre o la depredación de algún animal. Un verdadero drama que
comprometía en gran medida, a toda Italia, en el norte y en el sur,
aunque algunos investigadores señalan que fue mayor en Sicilia.
El abandono de los niños recién nacidos es un fenómeno antiguo,
ampliamente utilizado en algunas sociedades antiguas, por ejemplo en la
antigua Roma el porcentaje de niños abandonados oscilaba entre el
20-40% y en Grecia un 10%.
Hacia 1800 el fenómeno de los niños abandonados
cobró proporciones enormes, en Milano y en otras ciudades europeas
representó 1/3 de los nacimientos. Según algunas estimaciones en Europa
occidental en los años alrededor del 1850 fueron abandonados más de
100.000 niños por año.
En los países católicos como Italia y Francia, el fenómeno de no reconocimiento del nacimiento era más importante que en los países predominantemente protestantes, en los que las leyes garantizaban el secreto de la maternidad y a las mujeres solteras les era concedido parir anónimamente en estructuras públicas dejando el bebé en las mismas. En Italia recién a fines de 1800 las parturientas tuvieron opciones similares.
Antes del siglo XIX en Italia, los recién nacidos no aceptados por los padres eran abandonados al borde de las calles, delante de conventos e iglesias o delante de la vivienda de niñeras y parteras.
Emblemático es el caso de Milano, que a mitad del siglo XX adquiere relevancia. Entre 1845 y 1864 fueron abandonados en la Pia Casa degli Esposti e delle Partorienti in Santa Caterina alla Ruota di Milano, 85.267 niños con una media de 4.200 niños abandonados al año, cerca del 30% de los nacimientos de la ciudad.
La Pia Casa degli Esposti e delle
Partorienti in Santa Caterina alla Ruota dependía del Ospedale Maggiore
di Milano y su símbolo era una paloma (colomba en italiano) y de allí
surgen los apellidos Colombo, Colombi, Colombini, dados a los niños expósitos que albergó el convento y tan comunes en la Lombardia.
En el siglo XX el fenómeno se redujo ocurriendo
algunas situaciones puntuales, por ejemplo, en los años cincuenta los
casos de no reconocimiento del nacimiento y abandono fueron unos 5.000
en todo el territorio italiano.
Apellido Colombo |
Apellido Colombini |
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En el siglo XVIII la situación de los proietti en el reino se había vuelto insostenible. Un remedio a esta barbarie fue puesto por el gobierno francés de Napoleón Bonaparte luego de la anexión del Reino de Napoli al Reino Itálico (1805-1816) aunque no era una novedad. Ya durante el período de dominación española en el sur, las iniciativas para combatir el fenómeno del abandono fueron muchas, pero dejadas en manos de benefactores privados en armonía con las instituciones eclesiásticas católicas. Se les proveía alimento tan solo durante los tres primeros años y después los niños eran abandonados a si mismos.
Para superar tal deficiencia hacia 1750 el
gobierno impuso a todos las comunas (las más pequeñas y las más
grandes) la construcción de una ruota pública donde se podía abandonar a los niños.
La
ruota era un mecanismo bastante simple ideado y construido para
abandonar un recién nacido. En el interior se hallaba un cilindro de
madera hueco donde era puesto el niño envuelto en una manta o en
harapos. El cilindro estaba fijo a una pared y rotaba con un perno de
modo de llevar al neonato hacia el otro lado del muro. De allí el
nombre ruota, de ruotare=rotar.
El abandono dentro de la ruota era precedido por el sonido de una campanilla. La persona encargada, una mujer llamada ricevetrice, se encontraba del otro lado del muro y oyendo la campanilla, recibía al niño y no veía quién lo había dejado del otro lado.
La ruota era colocada cerca de las iglesias, y era concebida por
las familias pobres como una forma asistencial que le ofrecía la
sociedad. Digamos que para los pobres era una salvación.
Esta era una realidad común con otros países, donde la ruota recibía el nombre de torno, por ejemplo.
Cada comuna estaba obligada a proveer asistencia y mantener a los trovatelli (encontrados) a través de una nutrice=nodriza,
una mujer que mensualmente recibía un pago por su trabajo. Cada comuna
proporcionaba alimento para los niños varones hasta los 5 años y para
las niñas hasta los 7 años. Cumplida esa edad los varones
recibían formación laboral trabajando con un artesano o un campesino,
las niñas aprendían sobre los quehaceres de su sexo y sobre el arte del
tejido.
Se invertía más dinero en la mantención de estos niños que en
obra pública, lo cual muestra la magnitud de este fenómeno.
Las tareas de la ricevetrice (a veces una monja) fueron
bastante delicadas y múltiples, teniendo que ocuparse de recibir a los
niños; de hacerlos revisar por un médico; de bautizarlos si no habían
sido bautizados; de presentarlos al registro civil; de elegir a la
nodriza; de ocuparse de los funerales; de llevar un registro de los
abandonados; de alimentar al bebé antes de que se haga cargo una
nodriza; de realizar curaciones por las frecuentes enfermedades
halladas (gusanos, enfermedades por el enfriamiento, fiebres, suciedad,
dermatitis).
En estos lugares los niños eran cuidados por una balia (generalmente
una mujer que había perdido un niño) y después del amamantamiento eran
enviados a los orfanatos. A veces los orfanatos lograban dar en
adopción a los niños.
La mortalidad infantil de los niños abandonados era elevadísima
debido a la falta de amamantamiento con leche materna y por las
condiciones higiénico-sanitarias de estos lugares. Por ejemplo
entre 1761-1770 un orfanato de Milano registraba una mortalidad cercana
al 43%.
En la primera mitad de 1800 proieti y spositi
fueron asistidos por una Comisión de Beneficencia hasta la mayoría de
edad. Después de la unificación y sobre todo entre
1883 y 1888 ocurrió un gran aumento de niños abandonados, tanto que el
gobierno tuvo que promulgar una ley en 1890 que reordenaba las
instituciones de beneficencia con la creación de los Istituti per l'assistenza e benefìcenza.
Después de la unificación fueron usadas dos formas de tutela de
los niños abandonados: en los orfanatos y también a mujeres que lo
solicitaban (balie). Tales nodrizas a menudo
conseguían la tutela de un buen número de niños sin padres, por ejemplo
Maria Raffaela Lo Sarco que en San Marco Argentano, en los años del
1893 al 1899 consiguió la tenencia de 68 niños, con promedio de 12
tutelas confiadas en un año.
En Sicilia la ruota continuó funcionando hasta 1906.
En 1923 fueron abolidas todas las ruote en el territorio italiano con un reglamento aprobado por el gobierno de Mussolini que instituyó L'Aziende per il servizio alle persone.

Los motivos de abandono eran principalmente: la pobreza (recordemos que más del 70% de la población era pobre), la prostitución, las relaciones desiguales entre patrones y servidumbre, hijos de padres que no reconocían y no querían proteger al niño. Algunas estadísticas demuestran también que en muchos casos, el mayor número de abandonos se produjo después de una epidemia, como en 1861 con la epidemia de cólera.
Por otro lado, en las ciudades las familias de los obreros no podían mantener más de 4-5 niños al mismo tiempo y un nuevo nacimiento era un problema
para la economía familiar, además también porque las mujeres obreras
trabajaban y no tenían demasiado tiempo para dedicar a la crianza de niños. Y no se conocían los controles de natalidad (anticonceptivos).
Esta era una práctica común.
Los abandonos fueron documentados y se lo hizo con modalidades diferentes.
El bautismo se impartía rápidamente ya que la mortalidad infantil era muy elevada y no se quería correr el riesgo de omitir el sacramento religioso (se consideraba que si un niño no había sido bautizado y moría no podía ingresar al paraíso).
Los recién nacidos abandonados eran registrados en los libros de bautismo de la iglesia (generalmente libros aparte) como filius/apopuli, ex patre et matre incerti, oppure spurius/a, spulius/a hasta la primera mitad del 1800 y sucesivamente como figlio/a d'ignoto/i, figlio/a del popolo o simplemente del popolo.
El oficial del registro civil estaba obligado a dar un nombre y apellido al recién nacido. Algunos oficiales trataban de usar nombres de fantasía inspirados en la naturaleza, en una ciudad o en meses del año, para evitar que se pusiese en evidencia la identidad del niño. Como ejemplos se puede citar: Giulietta Del Campo, Arturo del Cielo, Carlo Del Porto, Giulio Millefiori, Giulietta Campagna, Ilario Del Pozzo, Maria Gioia, Alfio Allegrezza, Febbraio Ignazio, Cirillo Aprile, Antonio Milano, Salvatore Siracusa
Otros oficiales, o en los registros parroquiales cuando no existía el registro civil en el norte de Italia, utilizaban en cambio nombres explícitos que evidenciaban el origen del niño. Así surgen apellidos como: Trovato, Proietti, Colombo, Casadei. Ver apellidos de los trovatelli.
Es importante señalar que las nodrizas, para lucrar con el pago que recibían, muchas veces llevaban a sus propios hijos a la ruota para obtener fraudulentamente el status jurídico de proietti. Este sistema perduró hasta la unificación. Por esos inconvenientes, los documentos de entrega de los niños a las nodrizas citaban expresamente que: “de las verificaciones no ha resultado que la nodriza era la madre del niño abandonado”.
Los abandonos se realizaban también de otro
modo. Existen testimonios en numerosas actas de registración de
neonatos encontrados en circunstancias diversas. La comuna de San Marco
Argentano, en Calabria, por ejemplo, realizó un relevamiento de las
actas del registro civil, encontrando casos inimaginables.
En un acta del primer decenio de 1900 se lee que “el
declarante encontró un niño abandonado en el suelo entre bombace e
coppola (entre paños de seda y con un gorrito tejido) que los
funcionarios de la comuna, habiéndolo desenvuelto, observaron que era
masculino de aparentemente dos días de edad.”
El día de nacimiento que se asentaba en el acta se estimaba en función del estado del ombligo.
En otra acta de la misma época leemos que el hallazgo se produjo de parte de un individuo al cual "el niño le fue llevado a la puerta de su casa y llamando una persona desconocida cuando abrió la puerta de su casa lo encontró en la tierra abandonado".
Difícil suponer que en un acto burocrático se podrían encontrar especificaciones tan informales y amargas.
Muchas veces, la descripción del ajuar que acompañaba al neonato eran indicadores de las condiciones socio-económicas de la madre. El niño casi siempre “estaba envuelto en mezquinos pañales” o también “en pocos andrajos” o “envuelto en algunos paños andrajosos”. En otros casos, al revés, se trataba de “algunos paños nuevos” o de “telas de hilo y pañales”.
Algunas veces, en el envoltorio que cubría al bebé se colocó una nota con la información que el niño fue bautizado y por lo tanto se indicaba su nombre. En otros casos la nota contenía una solicitud para que se lo bautizara con un nombre determinado. Hasta se han encontrado anotaciones donde la persona que encontró al niño pidió que se le diese su nombre y apellido.
Otro ejemplo: “envuelto en una manta verde, de tela nueva verdosa de la Guardia, una media camisa de hombre para cobijarlo una tira de paño usado de sábana, una gorra de muselina usada con señales de fragmentos de pimienta blanca con una cinta hecha de seda usada”.
Generalmente estas meticulosas descripciones surgen de la voluntad de dejar algunos indicios para un futuro, para un posterior reconocimiento.
En efecto, cerca de la mitad de los niños no reconocidos no eran ilegítimos. Un 40% de los niños eran reconocidos por sus padres después del primer año de vida, cuando terminaba la lactancia. En el momento del abandono dejaban junto al niño objetos o pequeñas notas de modo de poder reconocer al niño para poder recuperarlo.
Al margen de muchos actos anagráficos
suelen encontrarse anotaciones de cambio del apellido a causa del
reconocimiento de paternidad o maternidad. Tal reconocimiento se
realizó delante a un notario y luego fue transcrito en apéndice en
el registro anagráfico del año en que el acto fue presentado. Al mismo
modo fue transcrita la decisión del Tribunal respecto a
reconocimientos y legitimaciones.
En la comuna de San Marco Argentano se encontró una historia
increíble: una pareja tuvo a dos gemelos, no pudiéndolos mantener
decidieron abandonar el que les pareció más grácil (delgado, menudo).
Transcurrieron dieciocho años y su hijo murió. Entonces buscaron,
preguntaron y consiguieron el reconocimiento de paternidad y maternidad
sobre el gemelo en su tiempo abandonado.
Al leer estas historias surge una cuestión inevitable: Habrá ramas de mi árbol genealógico que se desprendieron de esta manera? Podré algún día comprobarlo?
Cuántas veces sucedió que no encontramos el acta de nacimiento de un antepasado habiendo probado numerosas vías de búsqueda? Si el apellido que estamos investigando nos brinda algún indicio de que pueda tratarse de un apellido dado a un niño abandonado, entonces sería bueno que contempláramos otras opciones de búsqueda.
Mencionamos anteriormente que los oficiales del registro civil estaban obligados a registrar el nacimiento de un niño abandonado. En muchas comunas, sobre todo en el Sur de Italia, se llevó un libro de nacimiento aparte para los niños abandonados y los encontraremos bajo el título Stato Civile Proietti, Atti de Nascita: Proietti, Registri dei proietti e dei trovatelli, o siemplemente con títulos tales como Sposti, Proietti, Trovatelli.
Si buscamos en el catálogo de microfilmes de
FamilySearch, usando algunas palabras clave, veremos que hay muchísimo
material microfilmado con información de niños abandonados.
Recordemos que la opción para buscar por palabra clave (Keyword Search) en FamilySearch busca en el título de la colección de microfilmes pero
también en la descripción del contenido de los mismos, arrojando
resultados que no nos muestra la búsqueda por lugar.
Por ejemplo, poniendo la palabra clave proietti,
nos arroja como resultado que existen microfilmes de más de 70 comunas
italianas (en su mayoría sicilianas) donde aparecen los registros de
los niños abandonados. También podemos buscar como projetti, ya que la j
era la i lunga=i larga.
Ver listado de microfilmes
Si ponemos la palabra clave trovatelli, encontraremos un par de resultados también:
Ver listado de microfilmes
Familysearch ha microfilmado también los
registros del Brefotrofio degli Ospizi civili de Piacenza, que contiene
una variedad de registros relacionados con los niños expósitos y
embarazos ilegítimos
Ver lista de microfilmes
Los archivos de estado italiano conservan también documentos del registro civil, pero también
conservan archivos pertenecientes a orfanatos, instituciones de
beneficencia, hospicios donde pueden conservarse registros de los niños
abandonados.
Si buscamos en los portales que nos detallan el patrimonio
documental de los archivos de estado italiano, encontraremos resultados
similares. Recordemos que tenemos dos portales que nos describen este
patrimonio, la GUIDA y SIAS (más completo, con revisiones actualizadas, pero no todas las
provincias adhirieron). En este caso, a las palabras claves de búsqueda proietti, trovatelli, sposti, podemos sumar betrotofrio (orfanato), beneficenza, ospizi, opera pia (o opere pie, en plural), etc.
Algunos archivos de Estado, como el de Milano tienen su propio
website y motor de búsqueda, donde podemos ver que conserva fascículos
relativos a los esposti de 1864 a 1885
Ver catálogo del Archivo de Estado de Milano
SIUSA es otro portal pero en este caso contiene detalles del patrimonio documental que conservan los archivos de las comunas. Nuevas comunas se adhieren periódicamente a este portal, aportando descripciones de su patrimonio detalladas y actualizadas.
En este caso, si buscamos por la palabra clave proietti encontraremos una variedad de fondos documentales con este tipo de información que son conservados en archivos comunales. Ver
Lo mismo sucede si buscamos trovatelli Ver o esposti Ver
Un ejemplo: En el archivo histórico de la comuna de Fosombrone, Puglia, se conserva una serie titulada Allegati al registro matricola degli esposti que contiene fascículos personales de los sposti que ingresaron al orfanato. Cada fascículo contiene el acta de recibimiento en el orfanato, fe de bautismo, declaración ante el registro civil, comunicación con el síndaco, certificación de idoneidad de la balia que lo cuidaría y descripción de señas particulares para reconocerlo. Ver detalles
Por lo tanto, busca en los archivos de estado y comunales de la zona donde nació tu antepasado si se conservan registros de los niños abandonados, orfanatos, obras pías, etc.
Recuerda también que hay otros portales además de SIUSA, que contienen detalles del patrimonio de los archivos comunales.
Experiencia relatada por Claudia Gatica Comolli.
"En mi caso particular, descubrí que mi tatarabuela
Giovanna, resultó ser una "bambina trovatella", que gracias al amparo de la
institución en la que fue abandonada en Milán, pudo sobrevivir a sus
circunstancias (por aquella época, el abandono de los niños era una fenómeno
muy extendido en la región, de hecho en Milán, representaba el 30% de los
niños nacidos en la ciudad y para hacerse una idea de su magnitud, resaltar
que entre 1845 y 1864, una media de 4000 niños al año, fueron acogidos por
esta institución, así es que -como en mi caso- no sería de extrañar que
topéis en vuestro árbol genealógico con un hijo/a "dell'Ospedale Maggiore di
Milano"). La buena noticia es que existe un archivo al que poder dirigirse,
en donde se conservan las fichas del devenir de estos niños hasta que
cumplían 15 años (o se casaban, porque también se les asignaba una dote) e
incluso los elementos que aportaban sus padres para un posterior
reconocimiento y recuperación (teniendo en cuenta que muchos de ellos lo
utilizaban a modo de subvención o como una mera cuestión de supervivencia,
dada la alta mortalidad infantil que se acusaba en aquella época).
En cuanto al Archivio Storico del Brefotrofio di Milano (así se llama), aquí está el procedimiento a seguir para solicitar información y los datos de contacto.
Hay que tener en cuenta que a la hora de solicitar la búsqueda, es preciso
aportar la fecha de nacimiento del ancestro (basta con el año), nuestro
vínculo, la fecha de su muerte (por ley, imprescindible para los documentos
del siglo XX) y los fines de la investigación (genealógica). La solicitud
para que tenga validez, tiene que ser enviada por fax, aunque -a posteriori,
via e-mail- se pueden presentar documentos adicionales que ayuden a su
localización (hay que considerar que su responsable, es la única científica
que se encarga de las búsquedas)."
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Puesta en la web en Octubre 2008 - Actualizada el 26 de Enero de 2012